España roza niveles históricos de calor bajo advertencias naranjas declaradas por la agencia estatal y fuertes dominios de aire caliente. Canarias supera los 38°C pero rozando los 40°C en mediodía, mientras se imponen limitaciones operativas sobre barbacoas y el uso de fogones en Tenerife. Gran Canaria afronta un foco que se propaga bajo vigilancia surgido durante el episodio de calor extremo.
En Francia los cursos de agua se sobrecalientan por el sofocante dominio anticiclónico, llevando a detener temporalmente varios reactores como medida preventiva. Las administraciones insisten en recomendar consumos frecuentes de agua y limitar la exposición prolongada al sol para reducir riesgos sanitarios .
Las autoridades europeas extreman los controles mientras persisten temperaturas inusuales para la estación en amplias regiones.